Los vehículos necesitan de aceite de alta calidad para soportar las condiciones extremas de temperatura y velocidad del motor. El turbo necesita de lubricantes eficientes para evitar el recalentamiento y el desgaste de sus piezas y componentes.
Por qué usar aceites de alta calidad
Hay que tener en cuenta que los cojinetes del turbo, giran a altas velocidades que pueden alcanzar más de 200,000 rpm y obtienen temperaturas extremas por encima de los 200 °C, por lo que necesitan de aceite de altísima calidad y usarlos antes de poner el motor en marcha, para evitar fallas desde su instalación, con una adecuada lubricación.
Ofrecen mayor seguridad que los aceites convencionales
Si se usan aceites convencionales, no se tiene la resistencia apropiada para soportar altas temperaturas y presiones del turbo. Es por ello, que se acumulan depósitos que obstruyen los conductos, los aceites de alta calidad evitan la acumulación de depósitos que obstruyen el sistema. Los aceites de alta calidad logran mayor operatividad en el funcionamiento del turbo.
Soportan condiciones extremas
Un buen lubricante no se degrada fácilmente, porque soporta las exigencias de temperatura y uso, además evita su acumulación y depósitos, ofreciendo una lubricación y refrigeración más adecuada para la seguridad al conducir, ya que evita fallas por desgaste prematuro del turbo.
Beneficios técnicos y mantenimiento
La alta resistencia de los aceites de alta calidad para autos, evita que se degraden rápido y rindan de forma eficiente por el tiempo previsto. Los aceites sintéticos y otros de alta calidad, resisten de forma óptima porque protegen al turbo con propiedades antidesgaste.
La calidad superior de los aceites más eficientes, previene la acumulación de sedimentos, gracias a su composición que incluye detergentes y elementos dispersantes que colaboran con la higienización.
Es necesario el cambio de filtros sucios o defectuosos porque impiden que el aceite cumpla su función de lubricación. Hay que realizar cambio de aceite en el lapso adecuado, para evitar la presencia de hollín y depósitos de carbón que pueden causar fallas por contaminación.
Tiene menor viscosidad y lubrica todas las piezas
Los aceites de alta calidad, incluyendo a los sintéticos, tienen mayor capacidad para fluir rápido y lubricar a las piezas claves de forma adecuada y rápida, logrando aumentar el tiempo de uso eficiente del turbo.
Evita fallas
La lubricación adecuada que ofrecen los aceites de alta calidad evita fallas, ya que se disminuye el exceso de fricción que causa recalentamiento que puede aumentar las fallas, como rompimiento de eje, daños en cojinetes o agarrotamiento y desgaste del turbo.
Es más rentable usar aceite de alta calidad para los turbos, ya que duran más porque no se degradan con facilidad y resisten altas temperaturas y velocidades, protegiendo por más tiempo y de forma eficiente al turbo y al motor. Rendimiento y economía.




