Las inversiones extranjeras ayudan a que las empresas tengan una mayor expansión y crecimiento económico, en lo que tiene que ver con el aumento de su capital principalmente.
A la vez que sirven para interactuar con las condiciones que les ofrezca el país receptor, las cuales permiten que el medio que se utilice como un canal produzca un mayor impacto en las actividades de exportación para la empresa que realice negocios con inversores extranjeros, lo que en algunos casos tienden a desplazar la inversión interna en distintos niveles.
